
Primer día de Triduo Eucarístico
En la homilía de hoy, nuestro predicador nos dice que pedimos ayuda a Dios y a veces después de mucho pedir no terminamos de ver la salvación.
Sin embargo la lectura de hoy nos dice que Dios da a conocer la salvación, siempre que queramos una salvación con mayúsculas, la presencia de Dios en nuestras vidas. Pedir por cosas mundanas está bien pero sobre todo hay que pedir la presencia de Dios en nosotros
Curó algunos enfermos pero no a todos y así sucesivamente y en la eucaristía nos ha dejado el remedio para todas las dificultades de nuestras vidas. Es ahí donde encontramos el milagro en nuestras vidas.